Evaluamos qué suma valor, qué sobra y qué genera carga innecesaria.
Eliminamos duplicidades y simplificamos formatos sin afectar cumplimiento.
Rediseñamos lo que realmente impacta la operación.
El sistema debe ser usable, no solo auditable.
Medir lo necesario, no lo excesivo.
Evolución constante sin burocracia.